| Revolución
Mexicana….
EL FILÓSOFO DE GÜÉMEZ
Ramón Durón Ruiz
México, nuestra gran nación,
vibra en consonancia con su historia, respira al ritmo de sus gestas
heroicas que nos legaron patria y libertad; con las profundas raíces
de nuestra Revolución Mexicana, arraigadas en lo más
intimo de nuestro ser nacional, saciamos nuestra sed de mexicanidad
para alimentarnos en su ejemplo, enriquecernos en su paradigma y
crecer plenos del orgullo de aquéllos que hace 98 años
fueron en la búsqueda de una patria mejor para todos.
Simbólicamente, México constituye una serie de estirpes
y gestas heroicas que hacen de nuestra patria una nación
única, iniciamos con la huella antropológica primitiva,
pasando por la sombra del conquistador con sus hazañas y
rapiñas hasta llegar a Cuauhtémoc, gesto heroico de
nuestra historia; Hidalgo, fe de una patria nueva; Morelos, alma
de un espíritu que en la Constitución de Apatzingán
soñaba con la libertad; el gran indio de Guelatao, el Benemérito
de las Américas, Benito Juárez que, con su espíritu
guerrero, supo transitar por todos los caminos llevando incólume
y sin mácula la República.
Llegamos finalmente a la Revolución Mexicana, fiesta del
espíritu de libertad y expresión de nacionalidad,
de miles de rostros que fueron a ella y dieron su vida por una patria,
por un “sufragio efectivo y no reelección”, por
“tierra y libertad” y cientos de ideales más
que fueron plasmados en la primera constitución social del
siglo XX.
Hace 98 años un puñado de mexicanos, encabezados por
Francisco I. Madero, se lanzaron contra un régimen tan viejo
como sus gobernantes, tan caduco como sus ideas, tan inmóvil
como su eficiencia, indigno de la herencia del liberalismo mexicano,
y culminaron con una patria iluminada por su patriotismo.
La Revolución es la explosión masiva de la conciencia
popular, según Moya Palencia, nos dio a hombres de la talla
de: “Madero, el hombre de la fe democrática; Carranza,
el de la legalidad revolucionaria; Villa y Zapata, los de la tierra
y exigencia popular; Obregón, el guerrero transformado; Calles,
el de la instituciones, y Cárdenas, el nacionalizador; hombres
que condujeron al pueblo... obedeciendo”...
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